OTROS SERMONES

Sermones de La Iglesia de Dios

"En el cuidado no perezosos; ardientes en espíritu; sirviendo al Señor" Ro. 12:11

La palabra griega para perezoso significa demorado, tardo o lento en acción. Esta es una palabra interesante cuando se relaciona con nuestro "asunto". No deberíamos tardarnos o demorarnos cuando gestionamos asuntos para Dios y para Su Iglesia. Pero la palabra asunto, aquí en este versículo, no significa lo que uno pensaría que significa en griego.

Asunto, aquí, significa velocidad prisa o entusiasmo. Cuando se junta con la palabra perezoso, parece ser un oxímoron. Un oximoron es una combinación de palabras contradictorias o dos palabras con significados aparentemente opuestos. En este versículo nos dice que no seamos lentos en velocidad, o que no seamos tardos en nuestra diligencia. ¿Cómo puede uno ser lento si está usando la velocidad? ¿Cómo puede uno ser tardo si es diligente?

Aunque a menudo usamos este versículo en relación con nuestros asuntos de negocios reales, este podría relacionarse con muchos aspectos de nuestro "servicio al Señor". Ya sea ue lo usemos ara relacionarlo con nuestros asuntos o cualquier otro aspecto de nuestra vida cristiana, debemos poner en funcionamiento este versículo. ¿Por qué? Porque las personas dentro y fuera de la Iglesia están observando nuestras vidas y viendo cómo llevamos a cabo nuestros asuntos especialmente nuestros asuntos de la Iglesia. Si nos ven descuidadamente haciendo nuestros asuntos y constantemente llegando tarde, asumirán que lo que sea que estamos haciendo no es tan importante para nosotros. ¿Es eso lo que algunos perciben de nosotros quienes estamos gestionando asuntos para La Iglesia de Dios?

¿Estamos reportando a tiempo? ¿Estamos teniendo sesiones de negocios a tiempo? ¿Pagamos nuestras facturas a tiempo? ¿Llegamos a la iglesia a tiempo? ¿Somos diligentes en todos nuestros asuntos y ardientes en espíritu mientras servimos al Señor? ¿O somos tardos y lentos en acción? Las dos partes de este versículo van de la mano. Si somos realmente ardientes en espíritu, daremos lo mejor en lo que sea que estemos haciendo.

Lo que sea que nuestras manos encuentren para hacer, lo haremos con nuestra fuerza. Este versículo muestra equilibrio. Para servir al Señor, no solo debemos ser ardientes en espíritu, sino que tam oco debemos ser erezosos en los cuidados.

Por Jason Hill, Tesorero General de La Iglesia de Dios

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